Se completó la verificación de la termocupla blindada del horno de tratamiento térmico. La curva de error se mantiene dentro de ±1.5 °C en todo el rango de 200 a 800 °C.
Clientes que confían en la verificación analítica y calibración en campo de termocuplas blindadas, transductores de par mecánico y manómetros de lazo cerrado.
“La curva de error metrológico que nos entregaron para las termocuplas blindadas nos permitió identificar una deriva térmica que no detectábamos con los procedimientos internos. Ahora ajustamos la frecuencia de recalibración según los datos reales de campo.”
— Supervisor de instrumentación, planta petroquímica“Calibramos los transductores de par mecánico con el método de lazo cerrado. El informe incluyó la curva de error absoluto y el análisis de histéresis. Pudimos reclasificar dos transductores que estábamos a punto de dar de baja.”
— Ingeniero de calidad, línea de ensamblaje“Los manómetros de lazo cerrado los calibraron en campo sin interrumpir la producción. La estructura de la curva de error metrológico con corrección por temperatura nos dio una precisión absoluta que antes solo lográbamos en laboratorio.”
— Jefe de mantenimiento, refinería“El servicio de verificación analítica nos ahorró el envío de sensores a laboratorio externo. La trazabilidad a patrones nacionales y el formato de informe según ISO 17025 nos sirvieron para la auditoría de calidad.”
— Coordinador de metrología, industria alimenticiaRespuestas claras sobre verificación de termocuplas, transductores de par y manómetros de lazo cerrado.
Trabajamos con termocuplas tipo J, K, T y E con vaina metálica de hasta 8 mm de diámetro. La verificación se realiza sin desmontar el sensor, conectando el equipo de referencia al lazo cerrado del proceso. Se registran al menos cinco puntos de temperatura ascendentes y descendentes para construir la curva de error absoluto.
Se aplica un torque conocido mediante un brazo de palanca calibrado, registrando la respuesta del transductor en al menos diez puntos. La curva de error se construye con la diferencia entre el valor indicado y el valor de referencia, expresada en porcentaje del rango. Se identifican histéresis, repetibilidad y no linealidad para determinar la clase de precisión.
Utilizamos manómetros de pistón con trazabilidad a patrones nacionales o manómetros digitales de alta precisión con incertidumbre menor al 0,05 % del rango. La calibración se realiza en múltiples puntos ascendentes y descendentes, aplicando correcciones por temperatura y altura. El informe final incluye la incertidumbre expandida según ISO 17025.
Una verificación de termocuplas blindadas toma entre 45 y 90 minutos por sensor, dependiendo de la cantidad de puntos de medición. La calibración de transductores de par requiere aproximadamente dos horas, y la de manómetros de lazo cerrado entre una y tres horas. Los tiempos incluyen la preparación del equipo, la ejecución de las mediciones y la generación del certificado.
Entregamos un certificado de calibración con trazabilidad metrológica, que incluye la curva de error, la incertidumbre expandida, las condiciones ambientales registradas y la identificación del patrón de referencia. El certificado sigue el formato establecido por la norma ISO 17025 y puede emitirse en formato digital o impreso.
En la mayoría de los casos, la calibración se realiza con el proceso detenido para garantizar la seguridad y la precisión de las mediciones. Sin embargo, para termocuplas blindadas es posible realizar la verificación en línea si se cuenta con un lazo cerrado de prueba. Evaluamos cada caso para minimizar el tiempo de inactividad.